El primer nivel de atención de CASMU
El primer nivel de atención es el
prioritario para SNIS y es el nivel de
privilegio para incidir en la salud de
una población.
montevideo
El CASMU fue vanguardia en el desarrollo
de un primer nivel de atención amplio,
accesible, cercano a la gente. Lo hizo
tempranamente en la historia, a través
de la medicina zonal, de las UPECAS, de
los consultorios colectivos.
Esa organización fue sello distintivo
frente a otras mutualistas que en el
siglo pasado centraron su desarrollo en
el segundo y tercer nivel y dejaron para
el primer nivel sólo la planta baja de
grandes y lujosos edificios. Aún hoy,
cuando por convicción o por exigencias,
se tiende a generalizar el desarrollo
del primer nivel, el CASMU tiene un
diferencial en este rubro difícil de
alcanzar.
interior
Con el tiempo, se dio una forma
diferente de atender y estructurar ese
mismo nivel para el interior del país,
con las llamadas sedes secundarias.
Tuvieron desarrollo desigual en el país,
pero aún desde experiencias más y menos
exitosas, se ha acumulado en la línea
del trabajo colectivo y en la
autogestión por pequeños colectivos
médicos para la atención en el primer
nivel, con población y territorio de
referencia. Principios muy valiosos de
la organización sanitaria hoy día.
Además de las implicancias
institucionales, laborales y
profesionales, unas y otras expresiones
de la organización asistencial
constituyen referentes muy importantes
para los usuarios de cada lugar, y para
sus comunidades. Porque también estos
médicos han sabido involucrarse a nivel
comunitario, no sólo en la atención
individual.
seguir construyendo el modelo de
atención a la salud
unificar
desarrollar
el primer nivel de atención casmu
El aporte de las compañeras Graciela
Vitarella y Raquel Villamarín, sobre la
medicina zonal, refresca y alienta. La
renovación del CASMU si no pasa por ahí,
no existe, no es viable.
Quiero sumar a esto la mirada desde el
CASMU no montevideano, desde el CASMU
interior.
El tiempo de cambios que transitamos
ofrece la oportunidad de renovar, de
actualizar, de desarrollar ese primer
nivel de atención, insignia
institucional, y permite o invita
hacerlo en clave país, atendiendo las
particularidades de cada territorio,
como debe ser, pero con una mirada
unificadora.
De lo bueno y lo malo de la medicina
zonal y las sedes secundarias hay mucho
de dónde beber para ir hacia un modelo
coloque al CASMU nuevamente en una
situación de avanzada en el primer nivel
de atención, para la población y para
los médicos que allí trabajamos.
Parece posible pensar en:
-
Un avance del trabajo en equipo, de los
colectivos médicos.
-
Un sistema de referencia y
contrarreferencia efectiva.
-
El desarrollo tecnológico en el primer
nivel, fundamentalmente para el manejo
de la información clínica y la
comunicación con los pacientes y del
propio equipo de salud.
-
El avance al desarrollo de unidades
docente-asistenciales con especial
atención al desarrollo profesional
-
El abordaje epidemiológico de la
población de referencia, que sume al
trabajo clínico.
-
El redimensionamiento de los vínculos
laborales de médicos de zona y médicos
de sedes secundarias: formación,
escalafón, remuneración.
-
La incorporación de la gestión como
actividad médica formalmente
establecida, considerada y remunerada.
Para sumar al aporte de Graciela y
Raquel.
Jacqueline Ponzo
Integrante del Grupo Médico Migues, que
tiene a cargo la Sede Secundaria de
CASMU en esta localidad desde su inicio,
julio 1996.
Mayo 25 de 2009.