Defensa del Fuero Sindical y la Lucha por la Unidad del Gremio
El Sindicato, como expresión de los médicos organizados en la defensa de sus intereses, obliga a sus militantes y dirigentes a cumplir con un conjunto de condiciones ya sentadas por Fosalba y otros distinguidos sindicalistas médico
La cualidad del compromiso del militante sindical médico, su envergadura ética, su perfil solidario y su desinterés en el logro de pequeñas ventajas, crea vínculos entre personas, que sin pensar igual, se respetan. Estos vínculos trascienden el pequeño núcleo de "gente de la casa" y se proyecta sobre el gremio todo.
Cuidar la calidad de estas relaciones es cuidar la permanencia del SMU, ya que el tipo de vínculos entre las personas define el tipo de Institución.
Estas relaciones crean en el curso del tiempo, una modalidad de actuación y de procedimientos compartidos que constituyen una ética, no escrita, pero respetada por aquellos que la profesan.
Por otra parte, el crecimiento de la organización lleva a un nivel de complejidad, que obliga a atender intereses individuales y de grupos, responsabilidades directrices en cuanto a propietarios y trabajadores de empresas, Organismos Adscriptos, Políticas de Salud, Facultad de Medicina, etc.
Nuestra actividad crea un entorno específico en la que se desarrolla.
Ese ámbito específico es el que llamamos Fuero Sindical.
Del mismo modo que los políticos, en virtud de la representación social que
en un régimen democrático reciben, actúan dentro del Fuero Político, los militantes sindicales actuamos amparados por el Fuero Sindical.
Esto no significa que muchos de los militantes sindicales médicos no actúen en política. Esta condición debe ser respetada y sometida a una doble vigilancia: la de los propios actores políticos y sus partidos en tanto militantes sindicales y la del Sindicato, en tanto garante de las opiniones y actividades políticas de sus miembros y, especialmente en tanto garante de la indemnidad del Fuero Sindical. Esta obliga a que las actividades de los partidos políticos y sus adherentes no incidan, determinen o invadan la independencia de la gestión sindical, distorsionando sus objetivos y pervirtiendo sus procedimientos.
La especificidad del Fuero Sindical, en el caso del SMU y sus organismos
afines es particularmente delicada.
En las actividades del SMU participan colegas de todas las filiaciones políticas Estas abarcan desde la defensa del trabajo médico hasta la EMC, Informática, etc.
Este rango de actividades, por su amplitud e importancia social originan ambiciones de poder.
Apetitos personales, protagonismos, avidez por la ocupación de cargos rentados, que los dinamismos propios del SMU conjugan, con esfuerzos y fracasos parciales, pero siempre dentro de casa.
Este equilibrio, si no frágil, delicado, corre peligro cuando desde la
interna del Gremio, invocando dudosas motivaciones, se compromete a fuerzas
políticas (EP-FA) y a sus dirigentes.
No se trata de plantear falsas contradicciones entre "conservadores" y "progresistas" llevándose por delante el Fuero Sindical y reproduciendo mecánicamente panoramas políticos nacionales que no son de recibo en el SMU.
Si esta práctica fuera cierta sería muy difícil explicar porqué hace pocos meses la Junta Directiva del CASMU nombró un Triunvirato con funciones suprainstitucionales y con representantes "políticos" supuestamente de UGM, MRS y Fosalba. Los nuevos "unitarios progresistas" no tuvieron empacho, en uno de los lugares claves para el desarrollo de una política de izquierda, como el CASMU, en aliarse con los representantes de la derecha
Nuestra Agrupación se opuso terminantemente a esta iniciativa (ver documento
La Junta Directiva del CASMU está cuestionada
. (Mayo 31,02 en este mismo sitio), logrando, a pesar de ser minoría a lo largo de todo el ejercicio, su revocación.
El respeto por la especificidad de la lucha sindical es la mayor garantía de unidad en el Sindicato.
A tal punto es equivocada la práctica de confusión de roles sindicales y políticos, que obtiene resultados exactamente opuestos a los que dice apuntar: posiblemente no haya existido mayor dispersión de fuerzas progresistas que en este período electoral
Si la preservación del campo gremial como un área fecunda para enfrentar los problemas comunes de los médicos es de importancia vital en un momento de gravísimos riesgos para las fuentes laborales, para las remuneraciones y para las condiciones de trabajo, causa lógica preocupación la posibilidad de traslaciones mecánicas de tácticas provenientes del campo político partidista.
Por lo expuesto rechazamos todo intento de involucrar en la problemática sindical a partidos o dirigentes políticos de cualquier orientación
En tanto tales: bienvenidos sean como militantes de nuestro SMU.
Como médicos y ciudadanos que hace muchos años hicimos nuestra opción por la
izquierda, defenderemos el derecho de expresarnos y actuar en el partido o
fracción política en la que más útiles nos sintamos.
Como sindicalistas médicos seremos fieles vigilantes de la unidad en la diversidad.
Nuestra práctica será testigo del compromiso unitario con todas las fuerzas progresistas del Gremio, no por conveniencias electorales, sino porque tenemos clara conciencia de su necesidad en las dramáticas circunstancias que vivimos.
Hacemos votos para que los médicos y las Agrupaciones discutamos en estas elecciones con el apasionamiento de siempre, respetuosos en lo ideológico pero intransigentes frente al agravio y la distorsión maliciosa de la realidad.-
Jorge Lorenzo Otero
Agrupación Fosalba
|