Agrupación Fosalba

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Sindicato Médico del Uruguay
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Opinión

"Hacer sindicalismo es inculcar en los hombres la preocupación por los problemas económicos, 
técnicos y morales de todos los que están unidos por una tarea común...
"
Dr.Carlos Ma. Fosalba 

¿POR QUÉ EL SMU?

El Dr. Augusto Turenne y otros entusiastas impulsores de la agremiación ante los problemas que acuciaban a los médicos trabajadores tanto en el MSP como en el mutualismo, con argumentos tan cristalinos como "...un haz de varillas resiste y no se rompe, una a una se rompen al menor esfuerzo", fundan en Asamblea el 11 de agosto de 1920 al Sindicato Médico del Uruguay.

Desde esa fecha hasta la actual muchísima agua ha corrido bajo el puente. Muchas luchas sindicales, muchas conquistas, algunas derrotas; etapas de creación y desarrollo (la fundación del CASMU el 1º de julio de 1935 como principal hecho), períodos de gran participación y movilización, otros signados por la apatía, el individualismo y el desinterés, la resistencia a las dictaduras (la de Terra y la más reciente y brutal con su trágico saldo desde Liberoff hasta Roslik), la oscura etapa de la intervención del SMU y del CASMU, las Convenciones Médicas Nacionales, los Encuentros de Solís.

Desde la recuperación democrática varios han sido los logros del SMU: la elaboración del Código de Ética Médica, el reconocimiento del Día del Médico, el derecho a licencia por Congresos, varias mejoras salariales mientras funcionaban los Consejos de salarios, el pago por acto médico, la chapa médica, el reconocimiento internacional a través de la participación en CONFEMEL y en la Asamblea Médica Mundial, la creación de 1727 Emergencias, la democratización de la utilización de la Colonia de Vacaciones a través del S.B.A., los planes con beneficios del CASMU y 1727 para los médicos y sus familiares, etc. Todo ello acompañado por la inclaudicable y permanente defensa de los puestos de trabajo médico, la de los colegas que sufrían medidas arbitrarias en sus lugares de trabajo, la defensa del sistema mutual y la de la salud y calidad de vida de la población. Son cientos los médicos que participan aportando silenciosamente al acervo sindical desde las decenas de comisiones que semana a semana se reúnen para asesorar al Comité Ejecutivo.

No menos cierto es que en los últimos años la participación y la militancia de los médicos han decrecido significativamente y que se han cometido errores (como los que derivaran en la creación de la Mesa de Sociedades Anestésico-Quirúrgicas para la conquista de sus reivindicaciones específicas en el año 1993).

Tal vez esa desmovilización ha contribuido al salvaje desmantelamiento de la estructura asistencial del país en los últimos años, con pérdida de centenares de fuentes de trabajo, de locales asistenciales; el atraso y las rebajas salariales se han convertido en la norma en el sistema mutual; a nivel público las remuneraciones médicas son vergonzosas y los derechos laborales de los médicos prácticamente inexistentes, faltan insumos y la calidad asistencial se ve peligrosamente deteriorada. Hay miles de médicos desocupados, otros se ven obligados a aceptar condiciones laborales indignas, la inestabilidad laboral golpea a todos por igual y la emigración vuelve a plantearse como única alternativa decorosa para muchos.

Esta situación requiere más que nunca de un Sindicato Médico fuerte, unido y representativo. No es concebible que los médicos sigan hablando del SMU cual meros espectadores hipercríticos y ajenos a sus instancias y decisiones. El SMU es nuestra más poderosa herramienta para revertir esta situación. Fortalecerlo con nuestra participación activa no es ya un mero imperativo moral y solidario sino una cuestión de supervivencia.

La Agrupación Fosalba (en franca minoría en los últimos años) ha participado de los aciertos y de los errores del SMU. La responsabilidad que implica ser la minoría mayor del gremio y la dificultad que implica el no contar con las mayorías necesarias para hacer primar nuestra visión y nuestras propuestas en el seno de los organismos sindicales tal vez puedan explicar (aunque no justificar) alguno de nuestros errores. Nuestra vocación por la unidad tal vez explique el no haber sido más enérgicos en la denuncia de algunas conductas dentro del SMU. Nuestra opción sigue estando en la defensa del médico asalariado y de la salud de la población. Para ello necesitamos la participación activa de todos los médicos en la defensa y el fortalecimiento de nuestro Sindicato en estas horas tan críticas.

Ante esta nueva instancia electoral la votación masiva será sin duda la cabal expresión de la reafirmación de los postulados de Carlos María Fosalba:Aunque toda nuestra obra sólo sea un embrión con respecto a lo que debe ser; aunque estemos balbuceando y falte mucho para realizar lo soñado ¿quién no ve ya el luminoso porvenir que nos espera? …Hemos tomado del viejo Sindicato una hermosa herencia, legada por nuestros antecesores. Herencia material que nos ha permitido llevar adelante la obra emprendida. Herencia moral, limpia y honrada, que ha despejado nuestro camino.

Pero hemos sabido agregarle el ansia de hacer todos los días algo nuevo, de construir cosas reales mientras soñábamos y de soñar mientras construíamos. Le hemos agregado el irresistible optimismo que todo lo puede y todo lo confía, que prefiere errar realizando a detenerse por temor a fracasar.

Bienvenido sea el debate ideológico (enriquecedor para cualquier gremio) pero eso sí, sin necesidad de caer en el agravio o la difamación (que no hacen más que evidenciar carencia argumental) y sin menospreciar la capacidad intelectual y la memoria de los colegas que juzgarán con su voto las propuestas y las conductas de sus representantes.

Dr. Jorge Martinovic
Agrupación Fosalba
abril 21, 03