Agrupación Fosalba

Agrupación Fosalba

Sindicato Médico del Uruguay
Inicio | Plataforma | Candidatos  | Adherentes  | Documentos  | Opinión | Comentarios
Opinión

"Hacer sindicalismo es inculcar en los hombres la preocupación por los problemas económicos, 
técnicos y morales de todos los que están unidos por una tarea común...
"
Dr.Carlos Ma. Fosalba 

Encarando lo nuevo

Jorge Lorenzo, 16 de abril de 2005.

Gobierno Progresista, Fuero Sindical, Trabajo Médico, Responsabilidades

El SMU enfrenta uno de los momentos más cargados de desafío de su historia reciente.

Cito un tópico: "crisis es igual a oportunidades"; por lo tanto también es una etapa plena, cargada de optimismo, revulsiva.

DE CARA A UN GOBIERNO PROGRESISTA

Después de más de 50 años de lucha, de un trabajoso esfuerzo de unidad primero sindical y luego política, nuestros ideales y nuestros compañeros, en muchos casos nuestros amigos gobiernan.

¿Cuales serán las relaciones del SMU y sus empresas y organismos con el gobierno progresista?

¿Cómo encaramos el elemento central de nuestra acción, la defensa de la dignidad del trabajo médico, incluyendo el empleo único, el salario, la estabilidad laboral, el retiro, la colegiación y tantas otras reivindicaciones desde esta nueva perspectiva?

APOYO CRÍTICO Y DEFENSA DEL FUERO SINDICAL

La respuesta a estas preguntas pasan, a mi juicio, por varios aspectos.

El SMU históricamente y por omisión de las autoridades ministeriales de turno dedicó esfuerzos a la formulación de los pilares de la Reforma de Salud.

Surgen así múltiples documentos, los últimos Solís I y II y conjuntamente con el gremio médico nacional los documentos de la VIII Convención.

En otras palabras, nuestro esfuerzo programático en el ámbito nacional está hecho. Buena parte de sus conclusiones son tomadas por el Gobierno progresista. Por ende, desde este ángulo sólo nos compete vigilar, colaborar y criticar aquellas iniciativas que se opongan a nuestros documentos -queda en manos del Gobierno su ejecución- el Gremio libera tiempo y cabezas pensantes para dedicarlas a otras obligaciones.

La colaboración con el Gobierno se fundamenta en el apoyo crítico a la ejecución del programa de la Reforma pero al mismo tiempo obliga a la defensa del principio de autonomía gremial: el Fuero Sindical.

Entendemos por Fuero Sindical un entorno específico en el que se desarrollan vínculos entre personas que respetan una relación de pertenencia (el SMU) actúan conjuntamente desde diferentes miradas defendiendo los intereses de un colectivo, y se atienen a procedimientos no siempre escritos pero que denotan una ética común.

A nadie escapa que cualquier movimiento de las piezas en el complejo tablero de la salud lesiona intereses. Los médicos organizados en el SMU seremos celosos guardianes de la independencia del poder político, resolveremos nuestras diferencias en el ámbito del Fuero Sindical defendiendo los derechos de todos los médicos, en primer lugar de los más débiles.

RESPONSABILIDADES DEL SMU Y TRABAJO MÉDICO

El desarrollo del Fuero Sindical implica además del apoyo programático-crítico al Gobierno profundas modificaciones internas que garanticen las reivindicaciones médicas (ingreso al mercado de trabajo, salario, estabilidad, retiro).

Es poco creíble que el SMU logre soluciones laborales para todos los médicos cuando no ha sido capaz de estabilizar el CASMU en lo económico ni en lo laboral.

Es poco creíble que el SMU logre estos equilibrios sin discutir y resolver sin ninguna clase de prejuicios ni de supuestos "principios" como las relaciones de pertenencia con sus organismos adscriptos y empresas (CASMU, 1727)

Es poco creíble que el SMU pueda incidir sobre el trabajo médico si no discuten sus agrupaciones la situación de la Facultad de Medicina incluyendo la sobreoferta de trabajo médico, la representatividad de los órdenes y el cogobierno, los planes de estudio, el perfil del egresado, las políticas de postgrado etc.

Es poco creíble que el SMU pueda seguir resolviendo asuntos trascendentes para los médicos por medio de Asambleas de 30 personas, sin quórum mínimo. Los mecanismos de representatividad son obsoletos ineficaces e injustos y favorecen soluciones corporativas.

La lista de modificaciones a realizar puede ampliarse. Si no encaramos estos asuntos no resolveremos los problemas del Trabajo Médico.

En todo caso, todos los temas arriba mencionados dependen exclusivamente de los socios del SMU; médicos o cirujanos, integren o no agrupaciones o núcleos de base, sean propietarios o asalariados. Se terminaron las seguridades para todos, el sistema se derrumba.

No esperemos que el gobierno ampare la ineficiencia, el lucro, o la irresponsabilidad.

¿Porqué plantear hoy estos asuntos, cuando lo habitual en épocas preelectorales es prometer y luchar por objetivos que no se logran o se consiguen sólo a medias?

¿Es que durante los 20 años recién cumplidos por el SMU post-dictadura todas las direcciones fueron ineficientes?

¿Acaso nuestros maestros fueron tontos?

¿Tal vez seamos malos alumnos?

Todas las opciones son potencialmente correctas.

Pero a mi juicio, es mucho más justo sostener que la concreción del cambio político nacional permite y obliga a sacar a luz lo que habitualmente en la izquierda sindical se habla a escondidas, se soslaya o directamente se oculta.

¿Por qué el ocultamiento? Porque implicaba debilidad frente a la derecha política (en menor grado sindical), porque son temas que cruzan transversalmente a las agrupaciones sindicales de la izquierda médica, y en definitiva porque acerca de los tres centrales: conglomerado SMU-CASMU-1728, representatividad (núcleos de base o agrupaciones, quórum, etc) y regulación de recursos humanos en Facultad de Medicina, no tenemos en muchos casos posición ni siquiera personal y mucho menos acuerdos.

Creo que tenemos que construir hoy, como mínimo, una unidad programática entre las fuerzas sindicales de izquierda que permita debatir y acordar programas, sin prisas pero con seguridad. No olvidemos que, ahora, somos los únicos responsables de nuestras responsabilidades.