Agrupación Fosalba

Agrupación Fosalba 2007

Sindicato Médico del Uruguay
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Documentos

«Construir es la única decencia, eso es saber...»
j.c.macedo, pueblos : resistencias

Construyendo Mayorías
Elecciones Generales mayo 2007
No hay reforma de la salud sin los médicos

Mirando el futuro, pensando en los cambios: aportes para una discusión

Montevideo, abril 2007

Desde hace un tiempo estamos asistiendo a una realidad que es cada vez más evidente: el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) tiene escasa participación y representatividad, a las asambleas van 20 personas y definen por miles de socios, sus organismos de decisión están anquilosados. Es necesario resolver temas que preocupan a los médicos, atendiendo a la problemática diaria con propuestas renovadoras y de impacto en el corto plazo.

Trabajo médico Cuando hablamos de “trabajo médico”, debemos contemplar tanto los aspectos de retribución como las condiciones laborales necesarias para poder desarrollarlo en condiciones dignas. Creemos importante tomar acciones concretas que se traduzcan en cambios en este tema. Si bien los consejos de salarios han modificado algunas situaciones de abuso alarmante, desde el punto de vista salarial, existen otras que deben solucionarse y otros aspectos del trabajo médico que aguardan por ser abordados.

Hoy nos encontramos en un momento de definiciones y debemos dinamizar el SMU para permitir mejorar nuestro desempeño profesional. La imagen del médico abnegado, sufrido, que acepta esa condición y se atiene a las consecuencias de su vocación, debe dar paso a la de un profesional responsable, actualizado, comprometido con la sociedad y su progreso, con una retribución acorde a sus responsabilidades, que realiza su práctica profesional en condiciones adecuadas, brindando las máximas garantías al paciente, que es la razón de ser de nuestra profesión.

Hay que dar respuesta y soluciones a algunos problemas que nos plantean los colegas diariamente: ¿cuántas horas debe trabajar un médico?, ¿seguiremos aceptando regímenes de guardia de 24 hrs. y cargas horarias salvajes?, ¿Por cuánto tiempo seguiremos tolerando los abusos de las empresas?, ¿cuál debe ser la carga horaria laboral semanal para poder vivir dignamente?, ¿por qué no tenemos tiempo para actualizarnos?, ¿cuáles es la edad de retiro médico?, ¿se puede ejercer eternamente la profesión médica?, entre otras tantas preguntas.

Hoy los médicos trabajamos mal, demasiadas horas y en malas condiciones. No hay topes horarios ni la más mínima regulación al respecto. La inequidad laboral y su contraparte salarial es tremenda. Los más jóvenes, que ganan menos, deben trabajar en varios lugares muchas horas, a otros que trabajan más y desde hace más años, les preocupa su retiro y sus consecuencias económicas, lo que hace difícil un retiro digno.

Creemos que es posible que un médico pueda trabajar en forma ordenada como otros trabajadores y profesionales. Obviamente la retribución es un asunto prioritario, pero si defendemos y establecemos condiciones que mejoren la calidad de vida estaremos elevando también mejorando el trabajo médico.

No vamos a mejorar nuestro salario ni a mejorar nuestras condiciones laborales si nosotros mismos no cambiamos nuestra mentalidad y la fuerza con la que debemos presentar las propuestas. Nadie pensará que nuestro trabajo es importante si no somos nosotros quienes lo defendemos, dejando de lado los mitos y estigmas de lo que es el “ser médico” y los enormes temores por los cambios necesarios e impostergables. Tenemos una profesión que defender y hacer valer a través de los mecanismos que consideramos idóneos para lograr resultados: la militancia sindical. Aceptamos el desafío de trabajar para mejorar nuestras condiciones de trabajo.

¿Qué pasa con los aspectos éticos del ejercicio de nuestra profesión? Durante largo tiempo el SMU confió estos temas al Consejo Arbitral, una estructura pretendidamente veedora de la ética e impartidota de doctrina. Existe una larga experiencia que demuestra que su participación en algunas oportunidades ha dado importantes y trascendentes opiniones. Pero los tiempos cambian, la vida cambia y los actores también. Actualmente, no podemos desconocer las dificultades que existen para que este organismo mantenga la objetividad y la sapiencia necesaria para juzgar las cosas del modo más equilibrado y razonable. Los actores son parte del sistema, de la realidad laboral y profesional, en estas tareas se ven obligados a ser jueces y parte: mala cosa. A esto se agrega el problema de los fallos inapelables. Creemos necesario modificar su estructura y funcionamiento.

Las definiciones y la fuerza para concretar estas cosas en los hechos necesitan de un SMU dinámico, preguntándonos entonces si es posible con las estructuras actuales.

Este SMU, organizado de este modo, ¿puede afrontar estos temas?. Nuestra opinión es que no. El SMU de hoy funciona al revés, se pretende que los médicos vayan al SMU para que los representen. El que no va no cuenta. En nuestra opinión el SMU debe estar donde están los médicos que es a su vez donde están los problemas. Hay que ir a los médicos y no esperar que vengan.

Para ello, es imprescindible desarrollar una estrategia de organización nueva. Pues bien, nuestra propuesta consiste en organizar el SMU en función del gran tema que nos nuclea y que es la razón de ser de nuestro Sindicato: el trabajo y la profesión médica. Un aspecto clave para que el SMU sea representativo de las múltiples realidades que asisten a los médicos y a su trabajo es repensar el SMU, replantear su organización.

Las Asambleas son otro gran tema. Nadie puede dudar de lo que significan como instancia de discusión y decisión colectiva. Sin embargo, en el SMU han caído en desgracia. Los médicos no van, siempre terminan funcionando y resolviendo en tercera citación, o sea con los presentes (90 o 100 en el mejor de los casos), que suelen ser los directamente involucrados en un problema determinado. Esto ha desgastado y deteriorado la representatividad de las Asambleas: pocos resuelven temas muy importantes, a veces sin tener en cuenta otros aspectos de contexto que bien podrían haber sido incorporados al análisis si la Asamblea hubiera sido más numerosa. Estas resoluciones tomadas entre 90 o 100 personas, con suerte, terminan siendo posición de todo el Sindicato y ocurre la paradoja que es una resolución mandatoria sobre el Comité Ejecutivo que fue electo por 4000 personas.

Queda claro que así no podemos seguir. Entendemos que para que las Asambleas sean representativas deben tener un quórum mínimo, que habrá que definir, pero de ninguna manera puede ocurrir que si son 10 o 20 personas las presentes en tercera citación, sean estas quienes resuelvan en nombre de todo el SMU y sus diez u once mil socios.


Si no hay cambios en estos temas de forma urgente, hoy, ayer, cada día vamos a estar peor. La propuesta, claro está, es trabajar para el cambio, pero esto significa, necesariamente, jugársela por el cambio. Es necesario legislar para llevar a cabo los cambios en materia de trabajo médico, hacer reformas estructurales profundas en nuestro SMU, entre otros desafíos. Creemos que las condiciones están dadas, en el marco de un proceso de transformación de sistema de salud, de un gobierno de izquierda, y sobretodo, de la urgencia por los cambios.

Habrá muchos detractores, más cuanto más importante sean las reformas, pero si no estamos prontos, difícil que puedan haber cambios. Avisados estamos

Julio Trostchansky